PACMA acusa a los cazadores de provocar accidentes de tráfico durante la temporada de caza

Madrid, 08 de febrero de 2022 – El Partido Animalista ha lanzado un video grabado por una ciudadana de Valladolid durante una montería en los Montes Torozos donde se observa cómo los perros de los cazadores se cruzan entre los coches y provocan que otros animales invadan la vía huyendo de ellos. PACMA afirma que el argumento utilizado por este colectivo sobre la sobrepoblación cinegética y los accidentes de tráfico es «una engañifa que usa unos datos lamentables a su favor, aún cuando son responsables directos de estos accidentes con animales».

PACMA afirma que la caza «se fundamenta en una compilación de argumentos desfasados». En un comunicado, la formación política ha avivado la polémica sobre el sector cinegético por «aprovecharse» de los accidentes de tráfico ocasionados por animales para justificar su presencia.

«Los colectivos de caza aluden a la importancia del control poblacional de especies como el jabalí, el corzo, el lobo o el ciervo porque que provocan accidentes de tráfico, pero no dicen nada sobre el porcentaje de accidentes que se producen en épocas de caza como resultado de la persecución de los animales«, afirma PACMA.

En el video se observa cómo varios perros usados para cazar invaden la carretera durante una montería obligando a los coches a frenar y esquivarlos.

PACMA declara que los cazadores utilizan estos accidentes como «la excusa perfecta» para pedir cada vez más «margen de maniobra». Esto repercutiría en el número de presas y la amplitud de las temporadas de caza. «Es una forma de convencer a la gente de que lo que hacen es necesario e importante».

Exactamente al revés

Si bien los colectivos de cazadores insisten en que tienen que cazar más para evitar accidentes, el Partido Animalista declara que esto es falso y que su persecución es la que provoca que todo tipo de animales, incluyendo sus perros, acabe colisionando contra los vehículos.

«Si realmente les preocupase la seguridad de las personas o de sus propios perros, no les azuzarían para que iniciasen carreras», apuntan. «Los cazadores quieren acabar con los accidentes persiguiendo a los animales con perros y escopetas. Lo difícil sería que no acabasen cruzando ninguna autovía», argumentan.

PACMA afirma que es preciso realizar un estudio estadístico a nivel nacional que detalle las épocas del año en las que más perros de caza se ven implicados.

La formación política se ha puesto en contacto con varias protectoras de animales a lo largo de todo el territorio nacional, y ha declarado que entre los meses de octubre y enero aumenta «vertiginosamente» el número de perros de caza recogidos atropellados, muchos de ellos entregados en estas condiciones por cazadores que no quieren asumir los costes y para quienes ya no son útiles.

El Partido Animalista apunta que «son los propios vecinos de los cotos los que padecen este problema de primera mano y saben que tienen que circular con mucho cuidado en época de caza, especialmente los domingos. Esto en prensa sale muy poco, porque se da en zonas rurales donde hay muchos cazadores y la gente esta cohibida. Nos llegan constantemente peticiones de ayuda de personas que quieren denunciar pero están amenazadas».

La paradoja de las granjas cinegéticas

Las granjas cinegéticas son centros de cría de animales que están catalogados como especie cinegética; es decir, que son cazables por considerarse, entre otros motivos, que existe sobrepoblación. Los registros públicos de estas explotaciones en España son insuficientes o, directamente, inexistentes.

Para PACMA, hablar del control poblacional de una determinada especie argumentando su peligrosidad respecto a accidentes o incidencia en la flora o fauna local parece incoherente si se tiene en cuenta que estas granjas, encargadas de hacer las repoblaciones de diferentes tipos de aves, cérvidos e incluso jabalíes, son legales y «un jugoso negocio para muchos».

Un desequilibrio ocasionado por la mano humana

La caza es la causante de la desaparición de miles de especies. En consecuencia, se han roto las cadenas alimentarias y las presas han quedado sin depredadores y viceversa, dando lugar a un fuerte desequilibrio ecosistémico que hoy en día se utiliza como excusa para «hacer controles poblacionales». Según PACMA, «han ocasionado el problema y ahora quieren presentarse como la solución».

A este respecto, la formación política lleva años luchando contra la desinformación que los colectivos de caza han difundido para «restarse responsabilidades» y seguir legitimando una actividad que «no es necesaria». El Partido Animalista y numerosos colectivos ecologistas afirman que «lo que no se debe hacer es dar armas a gente que solo quiere pegar tiros a todo lo que se mueve sin tener ni idea de cómo funciona realmente la naturaleza».

En conclusión, PACMA afirma que los principales responsables de los accidentes de tráfico con animales (tanto perros de caza como especies cinegéticas) son los propios cazadores, que en época de caza les obligan a huir de las jaurías y las escopetas, invadiendo así las vías y dando como resultado numerosos atropellos de los que no se responsabilizan.

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