El Consejo de la Abogacía Catalana insta a la Universidad de Barcelona a rescindir el contrato con Vivotecnia y garantizar los derechos de los animales

La Comisión de Derecho Animal exige la liberación de los 32 perros utilizados por un estudio que el Parque Científico de la UB ha adjudicado a esta empresa, investigada judicialmente por maltrato animal.

El Consejo de la Abogacía Catalana insta a la Universidad de Barcelona (UB) a rescindir el contrato que la Fundación Parc Científic de Barcelona, ​​dependiendo de la UB, ha adjudicado a Vivotecnia, empresa que está siendo investigada judicialmente a raíz de las supuestas prácticas de maltrato animal cometidos en sus laboratorios. A pesar de estos antecedentes, el pasado mes de noviembre la UB contrató a los servicios de Vivotecnia para testar un medicamento en 32 perros de la raza Beagle, que posteriormente prevé sacrificar para la realización de necropsias.

El Consejo exige la liberación de los perros, como medida cautelar, y que paralelamente se investiguen los términos del contrato, la idoneidad de la empresa contratada y la eventual rescisión del contrato.

El Consejo, a través de la Comisión de Derecho Animal, también pide que, una vez rescindido el contrato con Vivotecnia, se pongan en adopción los perros y que la UB, y todos los organismos e instituciones que dependen de ellos, se comprometan a implantar métodos alternativos a la experimentación animal en todas sus actividades de investigación.

El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea incluye, en sus disposiciones generales, en su artículo 13 “la obligación de la Unión Europea y de los Estados Miembros de tener plenamente en cuenta el bienestar de los animales cuando formulen y apliquen algunas políticas, tales como la política de investigación, desarrollo tecnológico y mercado interior”.

Por otra parte, la Comisión Europea, a través de la Recomendación 2007/526/CE, de 18 de junio de 2007, estableció las directrices relativas al alojamiento y cuidado de los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos a través de la directiva 2010/63/UE. Esta directiva determina que, al final del procedimiento, es necesario tomar la decisión más adecuada en cuanto al futuro del animal, en base a su bienestar y de los riesgos potenciales para el medio ambiente. La propia directiva manifiesta que los criadores, suministradores y usuarios de los animales deben ofrecer un régimen de realojamiento que garantice la socialización de los animales. En el caso de los animales en la naturaleza, se aplicará un programa de rehabilitación antes de ser devueltos a su hábitat. Asimismo, el artículo 30 de RD 53/2013 establece la posibilidad de la adopción de los animales que han sido utilizados para experimentación siempre que su salud lo permita, no suponga un peligro de salud pública, se hayan tomado las medidas adecuadas para salvaguardar el bienestar del animal y se garantice su sociabilidad.

La máxima consideración normativa y conceptuación de los animales como seres sententes, distintos a las cosas, se alcanza como principio general y constitutivo de Derecho Originario de la Unión Europea con la inclusión del Protocolo sobre protección de animales que figura como anexo al tratado Constitutivo de la Unión Europea de 1997 (Amsterdam), que considera a estos como “seres sensibles”, con lo que se produce un pleno reconocimiento como tales dentro de la UE, como principio general y constitutivo que en el año 2009 mediante su incorporación al Tratado de Lisboa, ex art. 13 TFUE, exige a los Estados miembros que respeten las exigencias en materia de bienestar de los animales como seres sensibles.

Cataluña, pionera en regulación de protección animal

La Comisión de Derecho Animal quiere poner de relieve, además que, “nuestra comunidad autónoma, Cataluña, ha sido pionera en la creación de regulación de protección animal a nivel estatal, con la publicación del decreto legislativo 2/2008 que aprueba el texto refundido de la ley de protección de animales, y se ha considerado como finalidad de esta ley alcanzar el máximo nivel de protección y bienestar de los animales, favoreciendo una mayor responsabilidad y una conducta más cívica de la ciudadanía en la defensa y preservación de los animales, garantizando una serie de prerrogativas tal y como es el sacrificio cero”.

Por todo ello, “en nombre del cumplimiento de la Ley, por la que velaremos siempre, en virtud de la construcción de una sociedad más ética, moral y justa para con estos seres sensibles que son los animales, solicitamos a la Universidad de Barcelona la rescisión del contrato con Vivotecnia y la liberación y puesta en adopción de los 32 perros Beagle, así como la implantación de métodos alternativos a la experimentación con animales”, manifiesta la Comisión de Derecho Animal, para añadir que “queremos que Europa y el mundo miren hacia métodos alternativos, que son posibles, y enterrar imágenes de animales maltratados, ultrajados y denigrados. Queremos una sociedad más empática para los animales y para las personas solicitando que el círculo de sufrimiento que acontece en laboratorios con finalidades de experimentación llegue al final”

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